Un lector declara la bancarrota, pero él quiere saber qué sucede después

Pregunta: Estoy en el proceso de declarar la bancarrota. De hecho, consulté a Debt.com y me enganché con una compañía que me está ayudando.

Estoy aliviado, porque estaba muy endeudado después de un accidente de motocicleta. En realidad, yo estaba en problemas incluso antes. Ya debía $9,000 en mis tarjetas de crédito y tenía un año para pagar la moto. Fue entonces, cuando tuve que enfrentar enormes cuentas médicas y, además, no pude trabajar.

Si he aprendido algo de esta horrible experiencia, es a ser más inteligente con mi dinero. Ya me han dicho que mi puntaje de crédito va a sufrir un gran golpe, entonces, ¿cómo puedo reconstruir mi crédito? Y más importante aún, ¿cómo recupero una tarjeta de crédito para que no solo pueda reconstruir mi crédito, sino también simplemente vivir?

— Ivan, en California.

Howard Dvorkin responde…

Hay mucho de qué hablar aquí. Comencemos con esto: Felicidades.

Suena raro decirle a alguien que se declare en bancarrota, pero esta existe por alguna razón. Realmente puede ayudar a las personas en ciertas circunstancias. Por supuesto, como cualquier otra herramienta financiera poderosa, también se puede usar irresponsablemente. Insto a todos los que estén considerando esta opción, a leer: Los pros y contras de la bancarrota.

Según lo que ha escrito, Ivan, está en bancarrota de la manera correcta y tiene la actitud adecuada. Me alegra que esté mirando hacia el futuro también. El Capítulo 7 permanecerá en su reporte de crédito por 10 años, mientras que el Capítulo 13 es un poco menos: 7 años. Eso es un largo tiempo.

En cuanto a las tarjetas de crédito, a menudo he predicado que hay que esforzarse por vivir sin ellas, al menos por un tiempo. En mi libro Power Up (El Poder, en español), escribí:

“No es dinero. No se ve como dinero ni se siente como dinero, y cuando compra un artículo con una tarjeta de crédito, no se obtiene esa sensación de náuseas de estar gastando una enorme cantidad de dinero en efectivo”.

Habiendo dicho eso, me doy cuenta que el uso de las tarjetas de crédito está tan extendido y arraigado en nuestra cultura que la gente me mira como si estuviera loco cuando sugiero que prescindan de ellas. Es como si les hubiera dicho que abandonaran sus teléfonos celulares por teléfonos fijos.

Obtener una tarjeta de crédito después de la bancarrota no es tan difícil como podría pensarse. Por otra parte, lo que está recibiendo no es realmente una tarjeta de crédito. Tiene dos opciones: “Tarjeta asegurada” y “Tarjeta subprime”. Ambas operan según el mismo principio: usted deposita previamente el dinero que va a gastar con ella.

En otras palabras, si desea un límite de crédito de $2,000, deposita $2,000 con el emisor de la tarjeta. Si eso suena raro, piénselo de esta manera: estará pidiéndose prestado a usted mismo, pero al hacer pagos puntuales, en realidad esa conducta reconstruye su crédito.

Puede leer más aquí (en inglés): “6 mejores tarjetas de crédito que lo ayudan a generar crédito”.

Finalmente, Iván, debe saber esto: sobrevivir en bancarrota no es algo de lo que deba avergonzarse, y tampoco lo son las tarjetas de crédito aseguradas, especialmente si son la llamada de atención que le pone en el camino hacia la libertad financiera. Parece que ha dado sus primeros pasos.

¿Tiene una pregunta sobre la deuda?

Envíe su pregunta por correo electrónico a editor@debt.com y Howard Dvorkin la revisará. Dvorkin es Contador Público Certificado (CPA, por sus siglas en inglés), presidente de Debt.com y autor de dos libros de finanzas personales, Credit Hell:  Cómo librarse de la deuda y Power Up: Hacerse cargo de su destino financiero.

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About the Author

Howard Dvorkin, CPA

Howard Dvorkin, CPA

I’m a certified public accountant who has authored two books on getting out of debt, Credit Hell and Power Up, and I am one of the personal finance experts for Debt.com. I have focused my professional endeavors in the consumer finance, technology, media and real estate industries creating not only Debt.com, but also Financial Apps and Start Fresh Today, among others. My personal finance advice has been included in countless articles, and has appeared in the New York Times, the Washington Post, Forbes and Entrepreneur as well as virtually every national and local newspaper in the country. Everyone should have a reason for living that’s bigger than themselves, and besides my family, mine is this: Teaching Americans how to live happily within their means. To me, money is not the root of all evil. Poor money management is. Money cannot buy happiness, but going into debt always buys misery. That’s why I launched Debt.com. I’m glad you’re here.

Published by Debt.com, LLC