Una lectora sabe que está en problemas, pero Howard Dvorkin conoce una salida

Pregunta: Dejé de pagar mis tarjetas de crédito hace aproximadamente un año y medio. Pero me gustaría saldar mis deudas en lugar de declararme en bancarrota. No he llevado la cuenta de ninguno de los importes ni he respondido a ningún intento de cobro (excepto en el caso de una tarjeta de crédito, con la que llegué a un acuerdo porque me amenazaban con demandar). Así que no tengo ni idea de a quién le debo ni qué cantidades. ¿Qué ocurre cuando se deja de pagar las tarjetas de crédito por completo? ¿Hay alguna forma de ponerse al día? Acabo de pedir mi reporte anual gratuito de Equifax, pero estoy confundida.

Vanessa

¿Las deudas de las tarjetas de crédito le impiden alcanzar el éxito? Aprenda a tener su deuda bajo control.

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Howard Dvorkin CPA responde…

Su situación no es tan diferente como podría pensar. He visto esta misma situación muchas veces durante los últimos 20 años, donde alguien se harta y simplemente decide dejar de pagar. Suele ocurrir así:

Se retrasa un poco en sus facturas, pero sigue teniendo el control (o eso cree). Entonces ocurre una catástrofe: Lo despiden, sufre una enfermedad debilitante, se divorcia o un miembro de su familia sufre una desgracia.

Para superar los momentos difíciles, acumula grandes saldos en las tarjetas de crédito y, como está tan preocupado por estas grandes emergencias de la vida, deja las facturas en un segundo plano. Sólo cuando comienzan las llamadas amenazantes de los cobradores de deudas, se plantea qué hacer a continuación.

Vanessa, estoy seguro de que esto le resulta familiar, pero, aunque no describa exactamente su situación, los resultados son los mismos en ambos casos. Tiene un problema que ha ignorado y ahora no sabe por dónde empezar.

La buena noticia es: Usted puede salir de esta situación, y no es tan difícil como cree.

Paso 1: Averiguar cuál es su situación

Encontrar el camino correcto para salir de la deuda dependerá de la posición en la que se encuentre realmente. Para averiguarlo, tendrá que reunir toda la información que pueda encontrar sobre sus cuentas. Esta es realmente la parte más dolorosa de este proceso porque es fácil sentirse abrumado. Pero es necesario que se ponga manos a la obra y se tome un día o dos para averiguar realmente el estado de todas sus deudas. De este modo, estará lo suficientemente informado para decidir cómo quiere avanzar.

Ya ha dado un buen primer paso, pero hay otras fuentes de información que también querrá comprobar:

Su reporte de crédito

El reporte de crédito gratuito que ha obtenido de Equifax (y tiene derecho a un reporte gratuito cada año de las tres principales agencias de crédito) le ayudará mucho a saber dónde está. (Lea más sobre cómo descifrar su reporte de crédito).

Puede utilizar su reporte de crédito para averiguar:

  1. El estado de cada una de sus cuentas: si ya se han cancelado, si se han vendido a un cobrador externo o si siguen en manos de los acreedores originales.
  2. El saldo de cada cuenta, ya que sin duda son más altos con los intereses y cargos desde la última vez que revisó sus cuentas.
  3. Cuántas cuentas tiene en cobros, así como el nombre de cada agencia de cobranza.

Lo único que su reporte no le dará son los números de cuenta reales de sus tarjetas de crédito. Equifax codifica esa información para su propio uso interno y para su protección. Así que tiene que llamar a los acreedores usted mismo. ¿La forma más fácil? Busque el número de teléfono gratuito en el reverso de su tarjeta de crédito o en su extracto mensual.

Compruebe sus cuentas

Si ha estado guardando los estados de cuenta mensuales que recibe, pero no los ha mirado, revise su correo físico o electrónico para encontrar el estado de cuenta mensual más reciente que tenga de cada cuenta. También debe intentar organizar los avisos de cobro que haya recibido, para poder empezar a cotejar las cuentas originales con las cuentas de cobro de terceros que puedan aparecer en su reporte de crédito.

Una vez que tenga los estados de cuenta mensuales, puede empezar a llamar a las compañías de tarjetas de crédito para ver si están dispuestas a ayudarle a llegar a un acuerdo. No llegue a ningún acuerdo todavía, pero anote lo que estén dispuestos a ofrecerle, agradézcales su tiempo y dígales que se pondrá en contacto pronto.

Paso 2: Entender sus opciones para el alivio de la deuda

Una vez que sepa cuál es su situación real, es el momento de decidir cómo avanzar. Tiene cuatro opciones, Vanessa. La primera es la peor: No hacer nada. Al escribirme, supongo ya sabe que es una opción terrible que la perseguirá a largo plazo.

Lo que queda son estas tres opciones:

Opción 1: Pagar la totalidad de los saldos

Esto resolverá su problema de deuda, pero no su problema de crédito. Su crédito seguirá figurando como malo, lo que dificultará la obtención de un préstamo o una hipoteca. Y, por supuesto, si tuviera esta suma de dinero disponible, no tendría esta deuda en primer lugar. Por lo tanto, es poco probable que tenga el dinero en efectivo a mano para hacer esto por adelantado. Y le recomiendo no sacar dinero de una cuenta de jubilación para pagar la deuda de la tarjeta de crédito.

Esto significa que el camino a seguir con esta opción sería llamar a cada compañía de tarjetas de crédito y al cobrador para establecer un plan de pago. Debe programar los pagos mensuales que puede permitirse para saldar cada deuda. Como posee varias deudas impagas, es probable que tenga que empezar por unas cuantas e ir bajando en la lista. Si decide hacer esto:

  1. Comience por las cuentas que todavía están con los acreedores originales.
  2. A continuación, pase a las cuentas que lleven menos tiempo en el proceso de cobro.
  3. Recuerde que la ley de prescripción de cobros es de diez años y esas cuentas sólo pueden permanecer en su reporte de crédito durante siete años. Por lo tanto, si tiene deudas antiguas en cobranza, deben ser su última prioridad.

Las desventajas de este método: Va a ser un proceso largo y agotador y los resultados pueden variar. Algunos acreedores pueden no estar dispuestos a trabajar con usted en absoluto. Incluso si lo hacen, tendrá que establecer arreglos para cada deuda que deba. Y, por desgracia, todo ese trabajo no servirá de mucho para reparar su puntaje de crédito a corto plazo. Así que, a menos que esté decidido a salir de las deudas por su cuenta, le recomiendo que no use esta opción. Es demasiada energía para un retorno insuficiente.

Opción 2: Obtener consejería de crédito gratuita

Soy parcial, ya que he estado involucrado en el negocio de consejería de crédito durante más de dos décadas, pero creo que esta suele ser la mejor solución para la mayoría de las personas. Las agencias de consejería de crédito son organizaciones sin fines de lucro que ofrecen consultas gratuitas para ayudarlo y tarifas mínimas para otros servicios. Durante la consulta gratuita, un consejero de crédito certificado evalúa sus deudas para ver su situación y ayudarle a encontrar la mejor solución para sus necesidades. Es posible que le recomienden una serie de soluciones en función de su situación financiera.

Si la mayoría de sus deudas siguen en manos de los acreedores originales, también pueden ayudarle a inscribirse en un programa de manejo de deudas (DMP, por sus siglas en inglés). Se trata de un programa de alivio de la deuda que facilita el pago total de los saldos mediante la consolidación de las deudas en un plan de pago mensual. La agencia de consejería de crédito actúa como intermediaria entre usted y sus acreedores para conseguir que reduzcan o eliminen los intereses aplicados a sus deudas. Esto hace que sea más rápido y fácil pagar sus saldos.

Las desventajas de este método: La mayor desventaja de esto, para la mayoría de la gente, es que cualquier tarjeta de crédito que introduzca en el programa se congela hasta que lo complete. Pero el mayor problema que veo para usted es que la mayoría de sus deudas estarán fuera de este tipo de ayuda. Un DMP funciona mejor cuando las deudas siguen en manos de los acreedores originales y acumulan intereses. Parece que la mayor parte de sus deudas ya están en fase de cobro, por lo que no debería haber ningún tipo de interés que negociar. Así que, en su caso, Vanessa, creo que la opción 3 será su mejor opción.

Opción 3: Liquidar sus deudas por menos de lo que debe

La liquidación de deudas es una opción de alivio en la que se sale de la deuda por un porcentaje de lo que se debe. Dado que su relación deuda-ingresos es tan alta y que la mayoría de sus deudas probablemente ya estén en proceso de cobro, esta es probablemente su mejor opción, Vanessa. Cada deuda que liquide afectará a su crédito con una penalización de siete años, pero como ya está lidiando con los cobros y las cancelaciones, el daño no será tan pronunciado. El uso de la liquidación le permitirá hacer un corte limpio, para que pueda pasar la página de sus finanzas y empezar a avanzar sin la carga de todos estos saldos.

Hay dos maneras de liquidar sus deudas;

  1. Negociar los acuerdos por su cuenta, llamando a cada acreedor o cobrador y llegando a un acuerdo.
  2. Inscribirse en un programa de liquidación de deudas y dejar que un experto negocie por usted.

Decidir qué método utilizar depende de si sus deudas ya han sido vendidas a terceros cobradores y de cuánto tiempo hace que ocurrió. Los acuerdos de conciliación son más fáciles de concertar con los cobradores externos, ya que compraron su deuda por centavos de dólar con otras deudas incobrables. Por lo tanto, pueden tomar un porcentaje de lo que usted debe y aun así obtener un beneficio.

Si opta por esta vía, empiece por tratar de pagar 10% de lo que debe. Luego, vaya subiendo. Asegúrese de hacer todas las negociaciones por escrito [ING], en lugar de por teléfono. De este modo, no se arriesga a decir nada que pueda restablecer el plazo de prescripción del que dispone el cobrador para demandarle por la deuda.

Una mejor opción puede ser inscribirse en un programa de liquidación de deudas. De este modo, otra persona se encarga de negociar por usted. Además, las compañías de liquidación suelen negociar mejor, aunque sus deudas sigan en manos de los acreedores originales. De este modo, puede manejar todas sus deudas a la vez y salir de ellas por la menor cantidad de dinero posible.

Recuerde, si tiene deuda de tarjetas de crédito, deudas de impuesto o, incluso, desea reparar su puntaje de crédito, puede llamarnos al 1-844-669-4596 y un experto en finanzas le hará una consulta gratuita.

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About the Author

Howard Dvorkin, CPA

Howard Dvorkin, CPA

Soy contador público certificado y he escrito dos libros sobre cómo salir de deudas: Credit Hell y Power Up. Soy, además, uno de los expertos en finanzas personales de Debt.com. He centrado mis esfuerzos profesionales en las industrias de finanzas de consumo, tecnología, medios y bienes raíces, creando no solo a Debt.com, sino también a Financial Apps y Start Fresh Today, entre otros. Mis consejos sobre finanzas personales se han incluido en innumerables artículos, y han aparecido en el New York Times, el Washington Post, Forbes y Entrepreneur, así como en prácticamente todos los periódicos nacionales y locales del país. Pienso que todos deberíamos tener una razón para vivir al máximo. Además de mi familia, mi pasión es enseñar a los estadounidenses cómo vivir felices dentro de sus posibilidades. Para mí, el dinero no es la raíz de todo mal. La mala administración o manejo del dinero, sí lo es. El dinero no puede comprar la felicidad, pero endeudarse siempre compra la miseria. Es por eso que lancé Debt.com. Me alegra que usted esté leyendo esta página ahora ya que tengo mucho por compartir.

Publicado por Debt.com, LLC