Lo que un experto en finanzas aprendió al cuidar de su esposa y sus padres moribundos

Durante dos décadas, Dean Sperantsas gestionó inversiones para una amplia gama de clientes, manejando millones de dólares. Sin embargo, su trabajo más duro fue el de cuidar a sus padres y a su mujer antes de que murieran, al tiempo que gestionaba su dinero.

Sperantsas es lo que se conoce como “analista financiero colegiado”, lo que significa que ha pasado tres rondas de exámenes y ha trabajado muchos años en el campo financiero. Así que sabe intelectualmente lo que hay que hacer cuando los seres queridos mueren, pero también lo sabe en vivo y en directo.

“El objetivo es crear un colchón financiero para la larga experiencia que se avecina”, dice Sperantsas, que vive en el sur de Florida, y añade este íntimo consejo: “Como cuidador, es importante que encuentre fuerza y respiro para usted mismo”.

Esto es lo que sugiere:

1. Aferrarse a un seguro de vida

“Evite liquidar un seguro de vida, que es una medida extrema y costosa”, aconseja Sperantsas.

2. Reasignar para satisfacer las necesidades actuales

Al invertir, se puede asumir el riesgo en proporción al horizonte temporal, explica Sperantsas.

“Para los enfermos terminales, el horizonte temporal es relativamente corto. Los fondos invertidos en activos volátiles, por ejemplo, los fondos de jubilación invertidos en renta variable, deben reasignarse a activos de bajo riesgo y baja volatilidad para satisfacer las necesidades y deseos actuales”, dice Sperantsas.

Es importante utilizar los fondos para mejorar la calidad de vida del paciente.

“Si los fondos están disponibles, se debe permitir al paciente disfrutar del regalo de la vida que le queda”, dice Sperantsas.

3. Reconsiderar los gastos actuales

“Es posible que haya gastos que puedan eliminarse a la luz del diagnóstico, creando una flexibilidad financiera adicional”, dice Sperantsas.

4. Hablar abiertamente con su ser querido sobre las opciones de cuidado

Hable de forma amable, abierta y compasiva con sus seres queridos sobre sus preferencias de atención.

“El cuidador debe tener mucho cuidado”, dice Sperantsas. “Cuidado con comunicar el pesimismo o la anticipación de la muerte a un paciente que ya está afrontando un diagnóstico terminal. Hágalo con discreción”.

5. Renovar las inversiones y prepararse para los cuidados

“Hay un viejo adagio en finanzas: No agrave el riesgo operativo con el riesgo financiero. Ahora tiene un riesgo en la familia de forma prospectiva, incluyendo la pérdida de un ingreso. Considere la posibilidad de reducir el riesgo de inversión”, dice Sperantsas.

Las familias invierten con prudencia para el futuro, 10, 20, 30 años. Un diagnóstico terminal suele ser mucho más corto que eso, explica Sperantsas y agrega que el objetivo debe ser centrarse en el paciente que debe cuidar ahora.

“Las decisiones sobre qué tipo de tratamientos aceptar y durante cuánto tiempo, tienen importantes implicaciones financieras y de calidad de vida. Los recursos financieros forman parte de la consideración. Por ejemplo, la disponibilidad de seguros médicos y de cuidados a largo plazo, los ahorros y los ingresos familiares.”

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6. Evitar estos errores comunes

Cuando se le preguntó por los errores más comunes de los cuidadores, Sperantsas enumeró muchos:

“Intentar hacerlo todo ellos mismos, plegarse ante la presión, esconderse del problema, no prever que habrá un funeral, no solicitar los sentimientos y preferencias del paciente”.

A menudo parece que hay dos respuestas extremas al cuidado de los enfermos: no hacer frente a la situación o hiper cooperar, ser súper capaz, intentar ser súper hombre o súper mujer, observa Sperantsas.

“El truco está en el equilibrio”, dice Sperantsas.

7. Incluir al paciente en la toma de decisiones

Él anima a los cuidadores a incluir a los pacientes en la toma de decisiones siempre que sea posible.

“Que hagan lo que puedan. Quieren ser dueños de su propia vida”, dice Sperantsas. “Mi madre quería abrir su propio correo”.

8. No escapar de los temas delicados

“He aquí otro ejemplo de algo que requiere sensibilidad, los preparativos de un funeral“, dice Sperantsas. “Puede tener una conversación tranquila y sensata, con mucha antelación a cualquier evento de salud. Será un alivio para todos tener este asunto en orden”.

Una vez discutido, un director de funeraria podrá darle un presupuesto detallado de los arreglos funerarios que prefiere su ser querido. Y podrá comparar los posibles costos con sus recursos económicos.

9. Empezar a planificar el patrimonio

“Consulte a un abogado especializado en sucesiones con prontitud. Hable de las prioridades con su ser querido. Haga que se comprometan por escrito. Pida al abogado que redacte los documentos necesarios. No olvide incluir un poder notarial y de salud que autorice a una persona de confianza a tomar decisiones cuando el paciente no pueda”, dice Sperantsas.

“Cuando ocurra lo inevitable, el cuidador estará libre para afrontar y llorar sin tener que lidiar con las consideraciones prácticas y eso es una gran ventaja”.

10. Dar el ejemplo

Dé el ejemplo a los demás miembros de la familia de cómo le gustaría que le trataran cuando llegue su momento.

“Por último, cada acción que realice ahora a la vista de los miembros de su familia y quizás de sus hijos, está dando el ejemplo de cómo lo verán y cuidarán en su momento”, dice Sperantsas. “Haga que su misión sea dar un ejemplo memorable”.

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About the Author

Lucy Lazarony

Lucy Lazarony

Lazarony es una escritora independiente con sede en el sur de Florida.

Publicado por Debt.com, LLC