También pagó todo - pero le costará algunos “malos” recuerdos.

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David, de Money Under 30 asistió a la universidad cuando tenía 18 años. Fue en 1999, y ese mismo año recibió su primera tarjeta de crédito de una cooperativa de crédito local. Desafortunadamente, en ese momento sus padres estaban pasando por momentos financieros difíciles.

David notó que usaban sus tarjetas de crédito a menudo. “Modelé el gasto de mi tarjeta de crédito como mis padres“, recuerda David. “Las utilicé en la universidad para vivir por encima de mis posibilidades, gastando dinero en cosas que realmente no necesitaba y el saldo comenzó a crecer“. Lo que David probablemente no entendió, fue que sus padres necesitaban usar su tarjeta.

Después de graduarse, David tomó un trabajo en la ciudad de New York como asistente editorial en la revista SmartMoney. No ganaba mucho dinero y, como la mayoría de la gente sabe, NYC es terriblemente caro. Entonces, usó sus tarjetas de crédito.

Me di cuenta de la ironía, trabajando en ‘dinero inteligente’ y abusando de mis tarjetas de crédito“, dice David. “Sabía que estaba mal, pero después de pagar mis cuentas y otros gastos, literalmente no quedaba nada en mi sueldo“.

Después de un tiempo, él entendió que estaba en problemas. Tenía cinco o seis tarjetas de crédito, algunas las agotó, a otras dejó de usarlas, y el resto las pagó, pero luego las cuentas empezaron a aumentar nuevamente.

David finalmente tuvo suficiente. Me dijo: “Tenía $28,000 en préstamos estudiantiles que me dieron algún valor, y un préstamo para automóvil, que también me dio algo de valor, pero la deuda de $40,000 en tarjetas de crédito no me dio ningún valor, no tenía nada que mostrar“.

Haciendo grandes cambios

David decidió tomar algunas decisiones que cambiaron su vida: se mudó de regreso a casa, a los suburbios de Boston, y comenzó a presionarse como loco. Encontró un trabajo de tiempo completo y también comenzó a trabajar a tiempo parcial.

Cuando estaba pagando mi deuda, trabajé a todo vapor durante la mayor parte de los tres años” cuenta David. “Además de mi trabajo a tiempo completo, trabajé hasta 20 horas a la semana en Starbucks por las noches y fines de semana. Esto obviamente me dejó muy poco tiempo libre“.

David trabajó entre 60 y 70 horas a la semana. Me dijo que siente que perdió dos o tres años de su juventud debido a su deuda. Él recuerda un día en particular:

Recuerdo claramente un hermoso sábado de verano, cuando algunos de mis amigos de la universidad estaban en la ciudad para una boda. La casa donde yo vivía en ese momento, con varios compañeros de cuarto, tenía una piscina pequeña atrás, y los invité a nadar a la hora del almuerzo. Sin embargo, tuve que irme a trabajar un turno de ocho horas en Starbucks, desde la 1 hasta el horario de cierre. Dejarlos allí divirtiéndose ese hermoso día no fue fácil, por decir lo menos.

Esas memorias perdidas no duelen tanto hoy. En 2006, David fundó Money Under 30, un sitio que se enfoca específicamente en asuntos financieros para personas jóvenes. Y para 2009, David pagó su deuda y se casó. Él recuerda que su último pago se produjo un mes después de su matrimonio.

Ahora David trabaja a tiempo completo en su sitio web. Ha ido desde el fondo del pozo de la deuda, al manejo de un negocio exitoso. Ahora cree que cualquiera puede hacer lo que él hizo, siempre que esté dispuesto a sacrificarse.

Si está usted pasando por tiempos financieros difíciles, esto es lo que David puede recomendarle:

  • Encuentre el recorte más grande que razonablemente pueda hacer a su presupuesto, y piense más allá de lo inmediato. La vivienda y los autos suelen ser sus mayores oportunidades. ¿Puede tolerar mudarse con un compañero de cuarto? ¿Mudarse con los padres o familiares? ¿Puede vender un vehículo? Recuerde, estos cambios no son para siempre. Pero liberar varios cientos de dólares al mes con un cambio tendrá un impacto mayor que eliminar varios gastos menores.
  • Encuentre comunidades compuestas por personas que pasen por lo mismo, como foros en línea o grupos privados de Facebook. Me pareció valioso escuchar el programa de radio de Dave Ramsey, no tanto por los consejos de Dave, sino por escuchar las historias de gente común que también trabajan para pagar sus deudas.
  • Finalmente, cuídese. Pagar deudas es un largo camino. Habrá altibajos, pero lo que importa es progresar con el tiempo. Estuve peligrosamente cerca de ahogarme por el trabajo y el estrés. Está bien que se recompense con una pequeña indulgencia después de hacer un gran pago de la deuda.

Eso es un manejo inteligente del dinero.

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About the Author

Brian Bienkowski

Brian Bienkowski

Brian Bienkowski has been writing about personal finance for over 15 years covering debt recovery, fraud, and credit topics. He has worked on several personal finance books and guides that help consumers navigate the US credit system. When he’s away from the keyboard he enjoys craft beer and fishing – and once enjoyed a cold Sweet Water IPA after catching a sailfish.

Publicado por Debt.com, LLC