¿Quiere ser un inversor exitoso? Money Girl explica cómo empezar, crear redes de seguridad financiera, utilizar cuentas con ventajas fiscales, elegir inversiones y reducir el riesgo. Descubra cómo crear la mejor estrategia de inversión en función de su situación financiera, edad y tolerancia al riesgo

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Si es como la mayoría de la gente, sabe que empezar a invertir dinero [ING] es una idea inteligente. Pero si no ha empezado porque cree que invertir es demasiado complicado o arriesgado, es hora de aprender a invertir sin correr demasiados riesgos.

En este artículo se explicará por qué es esencial empezar a invertir cuanto antes y los diferentes tipos de inversiones que se pueden elegir. Aprenderá a crear la mejor estrategia de inversión en función de su situación financiera, su edad y su tolerancia al riesgo.

Entremos en los detalles de cómo ser un inversor exitoso:

Consejo #1: Ahorrar e invertir no son lo mismo

Antes de entrar en lo que hay que saber sobre la inversión, es importante aclarar que ahorrar e invertir no son lo mismo. Ahorrar es poner el dinero en cuentas seguras y de bajo rendimiento, como una cuenta de ahorro bancaria, una cuenta del mercado monetario o un certificado de depósito (CD, por sus siglas en inglés), para preservarlo.

Ahorrar es la medida adecuada cuando tiene objetivos a corto plazo, como comprar un auto o ir de vacaciones en uno o dos años. También es apropiado para su fondo de emergencia [ING] porque mantiene su dinero completamente seguro. Sabe que su reserva de efectivo estará ahí cuando la necesite.

Sin embargo, invertir es la estrategia adecuada para los objetivos a largo plazo que quiera alcanzar en al menos tres o cinco años. Por ejemplo, comprar una casa, pagar la universidad de un hijo y, por supuesto, jubilarse.

Con la inversión, usted pone dinero en instrumentos financieros, como acciones [ING], bonos o fondos de inversión, con la expectativa de un crecimiento futuro. Al utilizar una estrategia de inversión de compra y mantenimiento [ING], se incrementa el rendimiento potencial a largo plazo. Invertir no es apropiado para objetivos a corto plazo porque los valores del mercado pueden fluctuar mucho en un corto periodo.

Invertir requiere una cierta cantidad de riesgo, pero sin él, no es probable que obtenga un crecimiento suficiente para alcanzar objetivos financieros importantes, como la jubilación. Una buena regla general es invertir cada año un mínimo del 10% al 15% de sus ingresos brutos para la jubilación.

Consejo #2: Construya redes de seguridad financiera antes de invertir

Aunque es conveniente empezar a invertir lo antes posible, la situación de cada persona es diferente. En primer lugar, liquide cualquier deuda peligrosa, como los impuestos atrasados, la manutención de los hijos o las cuentas en cobro [ING]. Si no lo hace, pueden causarle importantes problemas financieros en el futuro.

Además, si tiene una deuda de tarjeta de crédito de alto interés [ING], considere la posibilidad de pagarla lo antes posible. Obtendrá una tasa de rendimiento instantánea al eliminar el gasto mensual en intereses.

He mencionado los ahorros, que son una red de seguridad financiera fundamental que hay que tener antes de invertir el dinero. Mantener una reserva de efectivo le ayuda a gestionar gastos y dificultades inesperadas, como la pérdida del trabajo, la reparación de la casa o una factura médica.

Un buen objetivo de ahorro es el equivalente a entre tres y seis meses de gastos de manutención (como vivienda, alimentos, servicios públicos y pagos de deudas). Por ejemplo, si sus gastos de manutención ascienden a $3,500 al mes, póngase como objetivo acumular un mínimo de $10,500 en ahorros. Recuerde que guardar dinero en una cuenta de ahorros es aceptable para sus objetivos a corto plazo y el fondo de emergencia, pero no es apropiado para los objetivos financieros a largo plazo.

Antes de destinar el dinero a las inversiones, otra red de seguridad que necesita son las pólizas de seguro específicas, como el seguro médico [ING]. Hacer incluso un viaje rápido a la sala de emergencias por una enfermedad o accidente podría costar miles de dólares.

Aunque los prestamistas hipotecarios exigen que tenga un seguro de hogar, la mayoría de los inquilinos no compran un seguro de alquiler [ING]. Es una póliza económica que protege sus pertenencias y su responsabilidad civil, lo que hace que merezca la pena el costo promedio de $185 al año en todo el país.

Y, por último, si tiene familiares que dependen de sus ingresos, también necesita un seguro de vida para proteger su futuro financiero. Obtener una póliza de seguro de vida [ING] a 10 ó 20 años por $500,000 puede costar menos de $300 al año si tiene una salud relativamente buena.

Consejo #3: Invierta cuanto antes para obtener resultados más rápidos

Cuanto antes empiece a invertir, más riqueza podrá crear. Incluso si no tiene mucho dinero para invertir, es mejor empezar, para que su dinero crezca año tras año. Por ejemplo, pensemos en dos personas que invierten la misma cantidad mensual y obtienen la misma rentabilidad media anual.

La primera es Sarah, que empieza a invertir a los 35 años y deja de hacerlo a los 65. Durante esos 30 años, invierte $250 al mes y recibe una rentabilidad media del 7%. Cuando está preparada para jubilarse, el saldo de su cuenta es inferior a $300,000.

El segundo inversor es Matt, que empieza a invertir a los 25 años y deja de hacerlo a los 65 años. También invierte $250 al mes y recibe la misma rentabilidad media del 7%. Pero Matt acaba teniendo aproximadamente $622,000 después de esos 40 años.

Al empezar a invertir 10 años antes que Sarah, Matt llega a la edad de jubilación con más de $300,000 más para gastar, aunque sólo haya invertido $30,000 más que Sarah ($250 x 12 meses x 10 años). Matt tiene un saldo de cuenta mucho más alto porque su dinero tuvo más tiempo para acumularse y crecer.

Así que, aunque no le sobren $250 al mes, empiece a invertir alguna cantidad ahora mismo. A medida que gane más dinero, podrá invertir más. Y cuando tenga una ganancia inesperada, como un regalo en efectivo, una bonificación o una devolución de impuestos [ING], inviértala también.

Esperar al momento perfecto para invertir le hace perder ganancias importantes. Y tratar de ponerse al día más tarde será más difícil y costoso.

Consejo #4: Tener una cartera diversificada reduce el riesgo

Para el inversor promedio, comprar y vender valores individuales o acciones no es una estrategia inteligente. Esto se debe a que nadie puede predecir con certeza si sus valores subirán o bajarán. Aunque ninguna otra inversión común supera a las acciones, sus precios pueden ser volátiles, subiendo y bajando a lo largo del día.

Una estrategia mejor es invertir en uno o más fondos diversificados, que agrupan inversiones, como acciones, bonos, bienes inmuebles, criptomonedas [ING] y muchos otros tipos de valores, lo que los hace cómodos para los inversores. Pueden centrarse en una clase de activos de inversión o en una combinación.

Los fondos de inversión están diversificados porque están formados por cientos o miles de valores subyacentes. La diversificación permite obtener una mayor rentabilidad media y reducir el riesgo. Si algunos de los valores de un fondo pierden valor, otros se mantendrán estables o aumentarán su valor, lo que minimiza sus posibles pérdidas.

Desde la década de 1920, la rentabilidad media histórica del mercado de valores ha sido de aproximadamente el 10%. Por tanto, si le quedan décadas para jubilarse, considere la posibilidad de invertir un gran porcentaje de su cartera en fondos de acciones. Es cierto que los precios de las acciones fluctuarán a corto plazo, pero también es probable que los precios aumenten a largo plazo, lo que le permitirá obtener una excelente rentabilidad de su inversión.

Pero incluso si sólo obtuviera un rendimiento promedio del 7% en sus inversiones, seguiría teniendo unos ahorros por un valor de algo más de un millón de dólares después de invertir $400 al mes durante 40 años. Si, en cambio, eligiera poner el dinero en una cuenta de ahorros, ahorrando $400 al mes durante 40 años con una rentabilidad del 0.5%, acabaría teniendo sólo $212,000.

Sin embargo, si está cerca de la jubilación o ya está jubilado, es esencial adoptar un enfoque más conservador para minimizar el riesgo. Una buena regla general para hacerse una idea de la cantidad de acciones que debe poseer, es restar su edad a 100 o 110.

Por ejemplo, si tiene 30 años, considere la posibilidad de tener al menos entre el 70% y el 80% de su cartera de inversiones en acciones, y el 20% o 30% restante en bonos, bienes inmuebles y efectivo para aprovechar el mayor crecimiento posible. Si tiene 60 años, debería ser más conservador. Le convendría tener entre un 40% y un 50% en acciones y entre un 50% y un 60% en activos menos arriesgados (como los bonos) para preservar su patrimonio.

Consejo #5: Aproveche los distintos tipos de fondos de inversión

Además de los fondos de acciones, hay diferentes tipos y categorías de fondos con los que debería estar familiarizado. Éstos son algunos de los que probablemente verá en un menú de inversión típico de un plan de jubilación o una cuenta de corretaje:

Los fondos de inversión son un conjunto de activos gestionados por un profesional de los fondos. La compra y venta de participaciones en un fondo de inversión se limita al final del día de negociación, cuando se calcula el valor liquidativo del fondo.

Los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) son similares a los fondos de inversión en el sentido de que son cestas de activos. Sin embargo, cotizan como acciones individuales, lo que significa que puede comprar o vender acciones de ETF a lo largo del día y debe esperar fluctuaciones de precios.

Los fondos indexados son fondos de inversión que suelen tener comisiones bajas y pueden estar formados por miles de inversiones subyacentes. El objetivo de los fondos indexados es igualar o superar el rendimiento de un índice específico, como el índice Standard & Poor’s 500 o la media industrial Dow Jones.

Los fondos con fecha objetivo [ING] son fondos de inversión que reajustan automáticamente la combinación de activos de su cartera en función de un plazo determinado, como, por ejemplo, la fecha de jubilación.

Tenga en cuenta que los fondos tienen diferentes comisiones, que se conocen como índice de gastos. Por ejemplo, un índice de gastos del 1% significa que el 1% de los activos del fondo se destinará a pagar los gastos anuales, como los de gestión y publicidad. En general, es mejor elegir fondos de menor costo, como los ETF y los fondos indexados, para evitar costos innecesarios que se coman sus rendimientos.

Consejo #6: Invierta a través de las cuentas de jubilación del lugar de trabajo

Cuando se compran inversiones a través de una cuenta de jubilación, como una 401(k) [ING] o 403(b) en el lugar de trabajo, se acumula riqueza para la jubilación y se obtienen excelentes beneficios fiscales para ahorrar dinero. La mayoría de las empresas ofrecen cuentas tradicionales y Roth, que tienen normas y ventajas diferentes.

Las cuentas tradicionales le permiten aplazar el pago de impuestos tanto sobre las aportaciones como sobre las ganancias hasta que haga retiros en el futuro. Las cuentas Roth, como las Roth 401(k) [ING] o las Roth 403(b), le obligan a pagar impuestos por adelantado sobre sus aportaciones, pero le proporcionan retiros libres de impuestos al jubilarse.

Tenga en cuenta que puede elegir cualquiera de los dos tipos, independientemente de lo que gane.

Las cuentas de jubilación en el lugar de trabajo son aún más valiosas si su empresa hace aportaciones equivalentes. Por ejemplo, su empresa puede igualar sus aportaciones hasta un límite, como el 3% de su salario. Si gana $60,000 y contribuye con $1,800 (3% del salario) al año, su empresa añadiría $1,800 al año o $150 al mes a su cuenta de jubilación. ¡Una maravilla!

Pero incluso si no recibe la aportación del empleador, es aconsejable maximizar su cuenta de jubilación en el lugar de trabajo cada año. En 2021, puede aportar hasta $19,500 o $26,000 si tiene más de 50 años.

Las aportaciones a su plan de jubilación se deducen automáticamente de su salario, lo que facilita la inversión constante. Además, si deja su trabajo, puede transferir su saldo adquirido a una IRA [ING] mediante una transferencia libre de impuestos.

Consejo #7: Hay una cuenta de jubilación para cada uno

¿Pero qué pasa si su empresa no ofrece un plan de jubilación? ¿O es usted un cónyuge que se queda en casa o trabaja por cuenta propia como autónomo [ING]? Sí, también puede invertir en una cuenta de jubilación.

Todo el mundo que tenga ingresos por trabajo (incluso los menores de edad) puede optar a una cuenta de jubilación tradicional IRA [ING]. Usted realiza aportaciones antes de impuestos y difiere la tributación hasta que realice retiros en la jubilación. No hay límites de ingresos para poder optar a ella. Si está casado y declara impuestos conjuntamente pero no tiene ingresos, puede invertir en una IRA conyugal [ING] basada en los ingresos de su cónyuge.

En 2021 puede aportar hasta $6,000 o $7,000 si tiene más de 50 años a una IRA tradicional. El límite de contribución anual es el mismo para una IRA Roth, pero viene con un límite de ingresos. Para 2021, debe ganar menos de $140,000 como contribuyente individual o $208,000 como pareja casada que presenta una declaración conjunta para realizar aportaciones a la IRA Roth.

Con una IRA Roth, debe pagar impuestos por adelantado sobre sus contribuciones, pero puede hacer retiros libres de impuestos tanto de sus contribuciones originales como de las ganancias de la cuenta en la jubilación. Utilizar cualquier cuenta Roth tiene sentido cuando cree que sus impuestos en la jubilación serán más altos que ahora.

Además de invertir a través de una cuenta IRA tradicional o Roth, tiene más opciones de cuentas cuando trabaja por cuenta propia. Dos cuentas populares son la SEP-IRA [ING] y la 401(k) [ING] para autónomos. Son similares a las cuentas IRA tradicionales, pero tienen límites de contribución más altos, como por ejemplo hasta $58,000, en función de sus ingresos.

Consejo #8: Utilice cuentas de inversión con ventajas fiscales

Si le gusta la idea de reducir sus impuestos actuales o futuros, no se detenga en las cuentas de jubilación. Aquí hay un par más de cuentas con ventajas fiscales para ahorrar dinero:

  • El plan de ahorro universitario 529 [ING] le permite invertir en un menú de opciones para gastos de educación calificados para usted, un hijo u otro familiar cercano. Debe pagar impuestos por sus aportaciones, pero sus ganancias crecen libres de impuestos. A continuación, puede retirar fondos libres de impuestos para pagar gastos como los de una escuela privada (hasta $10,000 al año), la matrícula universitaria, el alojamiento y la comida, el equipo informático, los libros y los suministros.
  • La cuenta de ahorro para la salud (HSA, por sus siglas en inglés) [ING] está disponible cuando está inscrito en un plan de salud con deducible alto y calificado como HSA. Puede adquirir la cobertura a través de un plan de grupo en el trabajo, el mercado de seguros de salud federal o estatal, un sitio web de seguros de salud o un corredor de seguros. Con una HSA, puede hacer contribuciones deducibles de impuestos (hasta un límite anual) e invertir en un menú de opciones. Los retiros de fondos están totalmente exentos de impuestos cuando se utilizan para gastos de salud elegibles, ¡lo cual es una gran ventaja!

Independientemente de los tipos de cuentas de inversión con ventajas fiscales que utilice, es una buena idea automatizar sus aportaciones y aumentarlas ligeramente cada año. Eso le ayudará a mantenerse en el camino para alcanzar sus objetivos financieros.

Consejo #9: Ignore lo que no puede controlar

Las caídas en el mercado de valores son incontrolables, así que no se vuelva loco centrándose en las inevitables pérdidas reales o potenciales cuando se trata de sus inversiones. En su lugar, concéntrese en crear riqueza a largo plazo mediante una estrategia de compra y mantenimiento.

Lo que ocurra en los mercados financieros día a día sólo importa si necesita liquidar sus inversiones durante el mismo periodo. En otras palabras, no haga caso de las exageraciones de los medios de comunicación ni de los consejos bursátiles de los amigos y nunca tome decisiones precipitadas, como vender sus inversiones cuando su valor caiga. Su objetivo debe ser obtener un crecimiento de la inversión durante décadas, no mes a mes o incluso año a año.

Consejo #10: Obtenga el asesoramiento de un profesional en materia de inversiones

El dinero que invierta hoy crecerá y, en última instancia, le servirá de apoyo cuando deje de trabajar o cambie su estilo de vida durante la jubilación. Si no está seguro de cómo elegir las inversiones, no dude en pedir consejo al departamento de prestaciones de su trabajo, a un representante de cuentas o a un asesor financiero independiente [ING].

Y si no entiende las explicaciones o recomendaciones de un profesional financiero, siga haciendo preguntas hasta que las entienda. Se alegrará de haberlo hecho, sobre todo cuando construya unos ahorros saludables que le den tranquilidad y seguridad financiera en el futuro.

Este artículo apareció originalmente en Quick and Dirty Tips [ING].

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About the Author

Laura Adams, Quick and Dirty Tips

Laura Adams, Quick and Dirty Tips

Laura Adams es una autora galardonada de varios libros, incluidos “Smart Moves to Grow Rich de Money Girl”. Su título más reciente, Plan para estar Libre de Deudas: “Cómo salir de las deudas y construir la vida financiera que usted ama”, es una nueva versión de Amazon No. 1.

Publicado por Debt.com, LLC