El Presidente quiere gastar $2 billones y recaudar la mitad de ese monto con impuestos no pagados. He aquí por qué no funcionará

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En cualquier momento, el Presidente Biden implementará oficialmente su gran plan de infraestructura, lo que suena bien ya que todos queremos que se arreglen nuestras carreteras, aeropuertos y puentes en descomposición. Se ha hablado y “masticado” tanto el tema que la única sorpresa estará en los detalles.

En términos generales, la Casa Blanca quiere gastar $2 billones en todo, desde reparar puentes hasta expandir el WiFi e invertir en energía verde. Eso es más dinero del que el gobierno de los Estados Unidos (EE.UU.) ha gastado alguna vez al mismo tiempo, y los demócratas esperan mitigar las críticas republicanas pagando la mitad de eso al reprimir a los ricos estafadores de impuestos. Por supuesto, la política es teatro: esos ricos deben ser los villanos y deben estar engañando. O no serían tan ricos. En mi experiencia, los estafadores fiscales pueden provenir de todos los orígenes socioeconómicos.

“Este es un tema que estamos analizando de cerca”, dijo el martes el presidente del Comité de Finanzas del Senado, Ron Wyden (D-Ore.) al medio americano Politico. “Los ingresos generados por perseguir a los estafadores fiscales ricos deben contarse como los ingresos necesarios para pagar las inversiones críticas en el pueblo estadounidense”.

Quizás debería serlo, pero no puede ser.

Hay tres razones para esto. El primero es político y cínico, el segundo es legislativo y aburrido, y el tercero es simple y, francamente, obvio incluso para alguien que no es un contador público como yo.

#1 Político y cínico

Comencemos con la suposición más básica: ¿Existe realmente un billón de dólares en ingresos fiscales no recaudados? La verdad es que nadie lo sabe, el gobierno está adivinando.

En abril de este año, el Comisionado del Servicio de Impuestos Internos (IRS), Charles Rettig, testificó ante el Congreso: “Creo que no sería descabellado que la brecha fiscal real pudiera acercarse y posiblemente superar el billón de dólares”. No citó ninguna investigación interna o estudio independiente. Sin embargo, los demócratas se han aferrado a esta opinión (creo que Rettig comenzó con eso) para afirmar que su plan de infraestructura masiva es realmente asequible.

Ya sea que esté a favor o en contra de parte o de todo el plan de Biden, ¿realmente desea confiar en un comentario de un solo hombre?

De hecho, la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés) informó en marzo (ING), “36% de los impuestos federales sobre la renta no pagados son adeudados por el 1% superior” y “la recaudación de todos los impuestos federales sobre la renta no pagados de este grupo aumentaría los ingresos federales en aproximadamente $175 mil millones anualmente”.

No es necesario ser un CPA para saber que está muy por debajo del billón de dólares que se promociona actualmente.

#2 Legislativo y aburrido

No quiero sumergirme demasiado en este agujero, así que permítanme resumir en exceso: entre los cientos de reglas recónditas que tiene el Congreso, una de ellas impide que los legisladores cuenten el dinero que aún no ha recaudado. Eso suena básico, pero la regla existe porque tanto los demócratas como los republicanos han tratado de justificar los programas de gastos y los recortes de impuestos diciendo que muy pronto llegará más dinero a las arcas del gobierno.

O, como lo explica la Oficina de Presupuesto del Congreso (ING), el Congreso debe “excluir de las estimaciones de costos cualquier ahorro presupuestario que pueda surgir cuando se proporcionen fondos obligatorios para la gestión o administración del programa”.

Solo menciono esto porque lleva directamente a la tercera razón…

#3 Simple y obvio

En pocas palabras, no puede contar con la recaudación de dinero este año de los fraudes fiscales porque se necesita tiempo para recolectarlos, y se tardará aún más en recibir el pago (si es que alguna vez lo hacen).

Primero, el IRS tiene que reclutar más auditores. Además del costo de hacer eso, que Biden lo fijó en $1.2 mil millones (ING), está el tiempo involucrado. Cualquiera que tenga empleados contratados sabe que no sucede tan rápido como esos comerciales de Indeed le hacen creer.

En segundo lugar, esos auditores deben recibir capacitación. El IRS no es conocido por la claridad de su código tributario. Desde que el IRS ha contratado personal de una variedad de disciplinas no financieras durante la última década debido a la continua escasez de contadores, es probable que pasen años antes de que puedan ser recaudadores de impuestos efectivos.

En tercer lugar, las auditorías en sí mismas son complejas y requieren tiempo. Hay tres tipos de auditorías básicas:

  1. Las auditorías de correspondencia se realizan por correo y son las más sencillas y rápidas. Pueden tardar un mes, pero no es así como se detecta a los estafadores fiscales.
  2. Los exámenes en la oficina ocurren cuando lo convocan a una auditoría del IRS y le dicen que traiga su documentación. Estos pueden tardar meses, no días en resolverse, pero de nuevo, no es así como se consigue el pez gordo.
  3. Los exámenes de campo ocurren cuando los agentes del IRS van a la vivienda o negocio del contribuyente. Deben estar allí para inspeccionar documentación compleja. Estos pueden prolongarse durante años.

Sin embargo, esto no termina con la auditoría. El IRS tiene un proceso de apelaciones (ING) y las personas adineradas tienen acceso a ejércitos de abogados. Como dice la Sociedad de Contadores Públicos de California: “Normalmente, debería recibir una respuesta a su solicitud de apelación dentro de los 90 días. Luego, programe una conferencia de apelaciones. Una vez que haya tenido su conferencia de apelaciones, su caso puede demorar entre 90 días y un año en resolverse”.

No nos olvidemos de todos los casos que actualmente están retrasados por la pandemia y este atraso de por sí, solo puede tardar años en resolverse.

La conclusión es que no puede contar con los ingresos por trampas fiscales para contribuir a pagar el plan de gastos de Biden.

Recuerde, si tiene deuda de tarjetas de crédito, deudas de impuesto o, incluso, desea reparar su puntaje de crédito, puede llamarnos al 1-844-669-4596  y un experto en finanzas le hará una consulta gratuita.

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About the Author

Howard Dvorkin, CPA

Howard Dvorkin, CPA

Soy contador público certificado y he escrito dos libros sobre cómo salir de deudas: Credit Hell y Power Up. Soy, además, uno de los expertos en finanzas personales de Debt.com. He centrado mis esfuerzos profesionales en las industrias de finanzas de consumo, tecnología, medios y bienes raíces, creando no solo a Debt.com, sino también a Financial Apps y Start Fresh Today, entre otros. Mis consejos sobre finanzas personales se han incluido en innumerables artículos, y han aparecido en el New York Times, el Washington Post, Forbes y Entrepreneur, así como en prácticamente todos los periódicos nacionales y locales del país. Pienso que todos deberíamos tener una razón para vivir al máximo. Además de mi familia, mi pasión es enseñar a los estadounidenses cómo vivir felices dentro de sus posibilidades. Para mí, el dinero no es la raíz de todo mal. La mala administración o manejo del dinero, sí lo es. El dinero no puede comprar la felicidad, pero endeudarse siempre compra la miseria. Es por eso que lancé Debt.com. Me alegra que usted esté leyendo esta página ahora ya que tengo mucho por compartir.

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