¿Emocionado porque se vacunó, pero preocupado porque su nueva vida social le hará gastar más de la cuenta? Aquí le diremos cómo corregir el rumbo

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Parecía un cruel giro del destino: Después de recibir la vacuna del COVID-19 y de retomar mi vida social tras el primer año de la pandemia, me di cuenta de que todas las cosas divertidas que había estado esperando para hacer estaban rompiendo mi presupuesto. Necesitaba saber cómo ahorrar más.

Viajes, entradas para conciertos, comidas y bebidas fuera de casa… Estaba confiando en mis ahorros para pagar las facturas y utilizando mis tarjetas de crédito sin pensar en los efectos a largo plazo.

En agosto, mi llamado “verano de vacunas”, se había convertido en un enorme dolor de cabeza financiero.

Una mirada honesta a mis finanzas y un poco de solución creativa de problemas ayudaron a equilibrar nuevamente todo y ahora las cosas han vuelto a la normalidad para mí. Y, afortunadamente, esto no significa el fin de esas cosas divertidas en las que estaba gastando dinero, sino que me ha llevado a ser más consciente de ellas en el futuro.

Si usted también estaba más alegre de lo normal y gastando en exceso, aquí tiene algunos consejos para volver a controlar sus finanzas.

1. Entender el alcance del problema

Sinceramente, no sabía cuánto estaba gastando por encima de lo que permitía mi presupuesto porque hacía mucho tiempo que no miraba realmente mi presupuesto, lo que esencialmente me devolvía al casillero de salida.

Empecé por hacer un seguimiento de mis gastos. Saqué los resúmenes de cuenta bancarias y de las tarjetas de crédito del último mes y empecé a introducir todo lo que ganaba o gastaba hasta el último céntimo en una hoja de cálculo, teniendo cuidado de registrar también cada artículo por categoría.

Las noticias eran… no muy buenas, pero podía ver claramente dónde recortar, ahorrar o ajustar. Y después de hacer lo mismo durante algunos meses anteriores, pude establecer presupuestos realistas para las facturas, los alimentos, los ahorros y el dinero para gastos.

Utilicé las hojas de cálculo de Google, pero puede utilizar una aplicación como Mint o incluso un trozo de papel y una calculadora para hacer un seguimiento de sus propias finanzas. Da miedo, pero es mucho mejor saberlo que sentirse estresado todo el tiempo por el dinero sin una forma clara de articular el porqué.

2. Encontrar lugares para recortar y ahorrar

Después de ponerlo todo en la hoja de cálculo, pude ver un montón de lugares en los que podía recortar dinero.

Mire sus suscripciones y cancele inmediatamente cualquier cosa que no use regularmente. Me di cuenta de que estaba pagando $12.99 al mes por una suscripción a Amazon Prime aunque no había pedido ni visto nada en seis meses. También eliminé una suscripción a una revista, pero mantuve Spotify y una suscripción a un periódico porque son los que uso casi a diario.

Entonces me di cuenta de que mi factura de Internet era más alta de lo que pensaba. Tras una llamada de 10 minutos a mi proveedor, la factura era $30 más barata. Puede intentar lo mismo con el seguro del auto o incluso con los tipos de interés de su tarjeta de crédito.

Si le parece desalentador, pruebe algo así: “Me he dado cuenta de que mi factura parecía un poco alta y estaba pensando en cambiar de proveedor/compañía. Quería comprobar primero si hay alguna forma de reducir mi factura”.

Incluso miré la opción de consolidar la deuda de dos tarjetas de crédito para ver si podía conseguir un pago más bajo. No resultó ser una buena opción para mí en este momento, pero me alegro de haber investigado. Cuestione todo lo que está gastando.

3. Buscar fuentes de ingresos adicionales

Otra forma rápida de calmar mis finanzas fue buscar formas de ganar algo de dinero, ahora mismo. Revisé mi armario y mi estantería y saqué todo lo que ya no necesitaba. Luego fui a una tienda de consignación y a una tienda de libros usados cercana a mí para venderlos. En total, obtuve unos $50, que no es mucho, pero es mejor que nada. Los libros de texto usados o los aparatos electrónicos poco usados pueden ganar más dinero en línea.

Para ayudarme a largo plazo, busqué un empleo secundario sostenible. Para mí, eso significaba volver a escribir por cuenta propia, además de mi trabajo a tiempo completo como periodista. Pero puede ser cualquier cosa: cuidar del perro o de la casa, trabajar como asistente virtual, vender sus habilidades fotográficas, hacer encuestas en línea por dinero. Las posibilidades son infinitas.

4. Aprender a decir que no

Esto fue lo más difícil para mí, pero lo que realmente me ayudó fue tener conversaciones con mis amigos sobre el dinero.

Me sentí mal al decirles que estaba realmente preocupada por gastar tanto y que podría tener que decir que no a algunas salidas sociales que se avecinaban; me preocupaba que dejaran de invitarme a salir o que sintieran que los estaba reteniendo.

Pero fue un gran alivio que me dijeran que ellos también han estado apretados de dinero y que deberíamos juntarnos más a menudo en casa. Ahora todos podemos estresarnos un poco menos.

Recuerde, si tiene deuda de tarjetas de crédito, deudas de impuesto o, incluso, desea reparar su puntaje de crédito, puede llamarnos al y un experto en finanzas le hará una consulta gratuita.

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About the Author

Cassidy Alexander

Cassidy Alexander

Cassidy Alexander es una periodista que generalmente cubre las actividades de educación y gobierno local en Florida. Se graduó de la Universidad del Norte de Florida (UNF, por sus siglas en inglés), con títulos en periodismo y diseño gráfico, y posee un Premio Green Eyeshade al Mejor Columnista del Sur y un Premio del Estado del Sol (Sunshine State, como se autodenomina el estado de la Florida) a la Mejor Historia de Noticias para Estudiantes.

Publicado por Debt.com, LLC