A continuación, le mostramos cómo dejar de tirar dinero a la basura

Un par de semanas atrás, conseguí un trato en la tienda de comestibles con tres aguacates, también conocidos como paltas. Esta semana, los tiré a todos, ya que nunca llegué a comprar el tomate que aún necesitaba para hacer guacamole.

También deseché la ensalada de pollo que quería comer la semana pasada, lo que quedaba de un cartón de leche vencido, cuatro mandarinas arrugadas y brócoli sobrante, originalmente destinado a cubrir una papa horneada. Mientras estaba en eso, repasé los condimentos guardados en la puerta de la nevera.

Aquí hay una lista parcial de lo que descubrí:

  • Una botella de salsa para dorar, usada para un pavo hace tres años.
  • Dos botellas abiertas de la misma salsa salteada.
  • Medio jarro de salsa que se transformó con el tiempo en una monstruosidad especiada.
  • Dos recipientes parcialmente llenos de queso parmesano rancio.
  • Cuatro latas de refresco de naranja caducadas.

No soy un vago ni un acaparador, solo un americano típico que compra comestibles baratos, los usa una o dos veces y, a veces, se olvida de la comida hasta que llega el momento de deshacerse de ella. De hecho, el hogar estadounidense promedio, arroja el 43% de sus alimentos, según un informe del Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC, por sus siglas en inglés).

La comida que se desperdicia siempre se desliza a través de las grietas, pero aquí hay 6 consejos para reducir el desperdicio para que pueda ahorrar dinero en comestibles

1. Compre con las comidas en mente

Yo intento comprar ingredientes que pueda usar en más de un plato.

Por ejemplo, puedo usar champiñones en salsa para las pastas, ensaladas y huevos revueltos. Podría usar pollo y verduras sobrantes en sopas o salteados. Si uso apio para una receta, relleno los tallos extras con queso crema o mantequilla de maní. Si compro pimientos rellenos que son más baratos empaquetados, utilizo los pimientos adicionales en huevos y ensaladas, o los como crudos con una sabrosa salsa.

2. Haga una lista de compras

Confeccione una lista, con las comidas en mente, antes de poner un pie en la tienda de comestibles. Es posible que aún compre algunos artículos adicionales, pero una lista lo mantendrá por el buen camino, y lo ayudará a resistir las compras impulsivas.

3. Use su congelador (frezzer)

Usted puede congelar cualquier carne o pescado, cocido o sin cocer.

También puede congelar cebollas, queso, porciones de sopa casera (dependiendo de si los ingredientes se congelan bien), ciertos platos y salsas de pasta, algunos tipos de pasteles, mantequilla y margarina, frijoles y muchos otros elementos. Si vive solo, puede dejar de perder media barra de pan cada semana, o dos, si congela el pan y toma las rebanadas solo cuando sea necesario. Solo tardarán cinco minutos en descongelarse en una toalla de papel.

4. Almacene sabiamente

¿Sabía que, si envuelve el apio en papel de aluminio, permanece más crujiente por más tiempo? Picar o cortar cebollas, apio y zanahorias, poniéndolas en recipientes cerrados o bolsas y luego congelar esas verduras, para agregar fácilmente a las recetas de sopa más tarde.

Mientras lo hace, organice sus gabinetes de cocina para que sepa realmente lo que hay allí. Acostúmbrese a limpiar regularmente los alimentos y condimentos viejos de su refrigerador.

5. Prepare porciones más pequeñas

Si tiene una familia para alimentar, adelante y prepare esa gran ensalada. Sin embargo, si vive solo, o con otra persona, la mitad probablemente se desperdiciará.

Haga una ensalada pequeña y use el exceso de lechuga para sándwiches o tacos. Corte porciones de recetas a la mitad si no puede congelar las sobras. Tenga en cuenta que las recetas a base de mayonesa, los alimentos fritos, la crema agria y una buena porción de productos frescos o cocidos no se congelan bien.

6. Ponga un inventario en el refrigerador

Es fácil olvidar los productos frescos o las sobras que se quedan en la parte trasera del refrigerador. A veces hago una lista de lo que tengo a mano esa semana para poder evitar el desperdicio de comida. Incluso puedo escribir un menú diario como recordatorio de las opciones disponibles.

No hay necesidad de tirar la mitad de sus comestibles porque olvidó cocinarlos, comerlos o beberlos. La próxima vez que compre, preste atención a lo que está llevando. Recuerde, que menos desperdicio de comida equivale a una factura de supermercado más pequeña y una billetera más gorda.

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Conoce al autor

Deb Hipp

Deb Hipp

Contributor

Hipp is a freelance writer based out of Missouri.

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Artículo modificado por última vez Septiembre 18, 2018. Publicado por Debt.com, LLC . Los usuarios de celulares y tablets también pueden acceder a la versión AMP: 6 consejos para reducir el derroche de alimentos y ahorrar en comida - AMP.