Y sí, la deuda estudiantil está al tope de la lista

Para casi cualquier persona, comprar una casa por primera vez es probablemente la transacción más grande y complicada de toda su vida. Es un camino que es potencialmente gratificante para recorrer, pero que es largo y plagado de complicaciones y gastos.

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Hoy, muchos miembros de la generación del milenio están ingresando al mercado de la vivienda y comprando sus primeras casas. Sin embargo, las dificultades a las que se enfrentan son incluso mayores a las que afrontaron las generaciones anteriores. Debido al aumento de las deudas estudiantiles, el lento crecimiento de los salarios, y otros factores económicos y demográficos, los jóvenes de la generación del milenio deben superar más barreras para lograr ser propietarios de una vivienda, que la de aquellos que lo hicieron antes que ellos.

Steven A. Boorstein, un planificador financiero de RockCrest Financial (inglés), y miembro autoidentificado de la Generación X, dice que los Millennials la tienen más difícil. “Mi punto de vista general, y considerando que he estado en este negocio durante casi 20 años, es que la generación del milenio cuenta con muchas más dificultades que superar que la que otros han enfrentado”, dijo.

¿Por qué la propiedad de una vivienda parece tan fuera de alcance para esta generación? En este artículo, discutimos algunos de los desafíos más comunes que enfrentan los Millenials como compradores de vivienda, y lo que pueden hacer al respecto.

1. La lucha con la deuda estudiantil

Una de las razones por las que las cosas han sido más difíciles para la generación del milenio, es que la deuda estudiantil está siendo una carga enorme para esa generación, dijo Boorstein. Él dijo que los costos de la universidad han aumentado casi todos los años y que regularmente habla con los jóvenes de la generación del milenio, estos están están saliendo de la universidad con una deuda de entre $60,000 y $80,000. Él ha visto que la mayoría de los farmacéuticos han salido con hasta $250,000 en deuda de préstamos estudiantiles. “Es una locura”, aseguró Bornstein. “Se están graduando con una hipoteca a cuestas, porque básicamente su deuda universitaria es equivalente al de una hipoteca, entonces ¿por qué querrían tomar ´una segunda´ hipoteca?”, se preguntó.

Boorstein ha notado que muchos jóvenes de la generación del milenio tardan más de cuatro años en graduarse, y que a menudo obtienen un título de posgrado, lo que significa que un gran número de ellos deben pagar por más de cuatro años de escuela. “La deuda que tienen es muy diferente de cuando me gradué”, dijo. “Así que veo que los millennials aún no están listos para comprar una casa porque están luchando por ahorrar para el ´pago inicial´ y al mismo tiempo afrontan los préstamos estudiantiles”, aclaró.

No es de extrañar que los millennials no prioricen la compra de viviendas cuando se sienten fuera del rango, dice Boorstein. “Se casarán más tarde, debido a la cantidad de deuda que tienen. Por lo que no están ahorrando tampoco para su primera casa, porque están tratando de pagar la deuda estudiantil”, explica.

2. Cambios económicos y demográficos

Además de una gran carga de la deuda, otro desafío común que enfrentan los compradores de vivienda del milenio es un lento crecimiento de sus salarios y un mercado laboral más inseguro.

“El mercado de trabajo para la generación del milenio no es tan bueno como lo fue para los Baby Boomers o el comienzo de la generación X”, dijo Boorstein. “Los están contratando, pero los empleos no pagan tanto, en una base equivalente a como estaban hace 10 o 15 años”, aseguró

Boorstein dijo que si nos fijamos en el crecimiento del salario real en los últimos 10 o 15 años, no ha sido tanto; mientras tanto, los costos de la universidad no han dejado de crecer constantemente.

“Así que, básicamente durante la última década o más, usted ha podido ver que los costos universitarios han subido a tasas astronómicas, y al mismo tiempo, el crecimiento de los salarios reales no ha estado manteniendo ese nivel, por lo que estará saliendo y obteniendo un trabajo que es equivalente a lo que era hace 10 años, pero con un nivel de deuda enorme”, explicó Boorstein. Sin mencionar, que el costo de la vivienda está aumentando en todo el país. En conjunto, esto crea la tormenta económica perfecta que hace que la compra de una casa sea inalcanzable para muchos millennials. “Creo que estamos viendo algún tipo de cambio demográfico”, agregó. Él dice que se están construyendo más casas multifamiliares, que a veces atraen a los millennials y a otros compradores que lo están haciendo por primera vez.

3. Hace que comprar una casa, no sea una prioridad en su agenda

Comprar una casa, no es solo un gran compromiso financiero, también es un gran compromiso de tiempo.”Los compradores jóvenes son sus propios peores enemigos”, observa Dana Bull, agente inmobiliario de Harborside Sotheby’s International Realty en Boston y fundadora de Dana Bull Real Estate Coaching. El mayor obstáculo que ella ha encontrado con los compradores jóvenes es que no están dispuestos o no son capaces de hacer, de la compra de una vivienda, una prioridad. A menudo, subestimando la cantidad de tiempo que ello lleva.

Ella dice que los compradores jóvenes están en la etapa de construcción de sus vidas. Recientemente se graduaron de la escuela y están ocupados haciendo malabares con sus carreras y a la vez trabajando, para poder darle un cause positivo a sus vidas.

“Es una habilidad que, en la mayoría de las personas mejora con la edad, teniendo hijos se aprende cómo equilibrar y realizar múltiples tareas”, dijo Bull. “Pero creo que, para los jóvenes, comprar una casa es algo realmente importante, y parece que no pueden liberar su agenda para responder a los prestamistas a tiempo, cumplir con los plazos, programar visitas a viviendas, y hacer todo lo que necesitan para ponerse en posición de comprar. Es tan competitivo que, si no puede usted convertirlo en una prioridad, alguien más ´se comerá el pastel por usted´”, aseguró.

Bull explicó, que muchos de estos jóvenes consumidores con los que se topa, parecen genuinamente interesados en comprar, pero subestiman cuánto tiempo lleva el proceso, que transcurre en un período de varios meses.

“Debe usted estar comprometido y realmente debes ser el líder en eso, y no puede confiar en que su agente de bienes raíces le persiga para que hagas cosas”, explicó. “Debería querer ser el conductor detrás de todo el proceso. Si quiere comprar una casa, debe comprometerse con ello y debe aceptar el hecho de que va a tener que hacer sacrificios en cuanto a la programación de sus horarios para hacerlo”, agregó.

4. No darse a uno mismo suficiente tiempo

Otro desafío que enfrentan los compradores nuevos o jóvenes, dijo Bull, es que se vinculan erróneamente a una línea de tiempo poco realista y ponen plazos arbitrarios de sus actividades, lo que puede resultar en conformarse con un hogar que realmente no amen.

“Estos plazos suelen ser, ‘bueno, los niños están comenzando la escuela en septiembre, o nuestro contrato de arrendamiento se ha levantado en septiembre’, así que lo que sucede durante la primavera y en el período de verano es esta alocada confusión de viviendas”, dijo. “Es como el juego musical con las sillas. La música se detiene y no quiere ser ese comprador que mira alrededor y dice: ¿Dónde está mi asiento?”, explicó.

Ella dice que los compradores deben comenzar antes de lo que piensan, y encontrar una solución, de modo de no ponerse en la posición de tener que conformarse. “Si está negociando con el propietario sobre cómo pueden ir mes a mes para tener un poco más de tiempo de anticipación, hablar con sus padres para que tal vez puedan mudarse si es necesario para salir del paso, o encontrar un lugar para rentar a corto plazo, o lo que sea, para que no pongan tanta presión en encontrar el lugar correcto”, dijo Bull. “Porque lo que puede suceder es que termine con un lugar que no le guste lo suficiente, pero si su contrato de arrendamiento finaliza, entonces tiene que mudarse”, recalcó.

5. Sin saberlo, se limitan a sí mismos

Las casas vienen en todas las edades, formas y tamaños, pero Bull observó que los compradores Millenials, a menudo se limitan a un tipo de propiedad, creándose desafíos innecesarios para sí mismos.

“Los desarrolladores que están en la acción de manejar nuevas casas en construcción, se han vuelto realmente buenos en mercadotecnia, y constantemente estamos bombardeados con el mismo tipo de casa”, dijo ella. “Usted lo ha visto un millón de veces”, recalcó. Es el concepto abierto, cocinas luminosas, azulejos, encimeras de cocina de mármol y electrodomésticos de acero inoxidable. Y todo parece igual. Creo que es la sobreexposición a ese tipo de propiedad en la que nos obsesionamos y pensamos que es lo indispensable y definitivo para obtener”, dijo.

Bull alienta a los compradores a sopesar todas las opciones, y comprender todo lo que está disponible para ellos. Ella piensa que los compradores deberían mirar los condominios, considerar cómo sería tener una casa para dos familias, y pensar en obtener algo para reconstruir, en vez de algo ya actualizado.

Ella dice que algunos compradores jóvenes, a menudo quieren evitar el uso de reparadores. Pero cuando se les pregunta si consideran que sus padres son buenos propietarios, dicen que sí, se les recuerda que también ellos son personas normales, que compraron una casa, las renovaron y aprendieron. “Se dan cuenta entonces, que sus padres son personas normales como nosotros, y lo descubrieron: no fueron a comprar una propiedad llave en mano brillante, compraron una casa para actualizar con cierto grado de reparaciones”, recordó. Eso resuena con muchos de sus compradores más jóvenes, dijo, y les facilita ingresar al mercado inmobiliario.

Cuando busca una casa, Bull alienta a los compradores a descubrir cuáles son sus limitaciones: generalmente son financieras, dijo, pero podría ser su viaje diario, o la necesidad de estar en un determinado distrito escolar.

“Entonces, cualesquiera que sean sus principales prioridades, descubra esas y colóquelas en el medio, y luego compártalas”, dijo Bull. “Tómese el tiempo para explorar varios vecindarios; tómese el tiempo para explorar diferentes tipos de viviendas. No veo que muchos compradores hagan eso, simplemente se limitan a una cosa y sienten que es eso”, aseguró.

6. No siempre se priorizan las cosas correctamente

Similar a cuando se limitan a la búsqueda de un solo tipo de vivienda, Bull también consideró que esta prioridad excesiva en el diseño, frena a los millenials, como aspirantes a compradores, de otras maneras.

Ella dijo que somos una cultura siempre frente a las pantallas y es fácil enamorarse de Houzz y Pinterest, olvidándose fácilmente que hay mucho más en el proceso de la compra de una casa, ella observa.

Bull dijo que es importante investigar todos los aspectos del proceso de compra de una vivienda, no solo los que más le entusiasmen. “Además, entendiendo que, en algún momento, tiene que salir de detrás de la pantalla y tiene que hablar con la gente”, dijo ella. Una vez que empiece, encontrará todo un mundo de prestamistas, inspectores de viviendas y otros especialistas y expertos que realmente pueden ayudarlo a hacer de la compra de una vivienda, una realidad.

Bull valora hacer investigaciones en la web: ella misma escribe artículos sobre bienes raíces para Zillow. “Pero la verdad es que hay mucho que se puede obtener leyendo un artículo”, dijo ella. “Tiene que hacer el trabajo real y a veces difícil o aburrido en la vida real”, aseguró.

7. Un largo tiempo para ahorrar para un pago inicial (down payment, en inglés)

Para muchos millennials, los precios de las viviendas han subido en las principales ciudades de Estados Unidos en donde trabajan y viven. Por lo tanto, pueden sentir, que cualquier progreso que realicen hacia el ahorro para un pago inicial, se verá superado por los precios de las viviendas que se alejan aún más. Ahorra $5,000 en un año, pero los precios de las casas aumentaron $10,000 o $20,000 durante ese tiempo, sentirán que han perdido terreno.

Al mismo tiempo, los pagos de alquiler han aumentado en muchas de estas ciudades, lo que hace más difícil ahorrar algunos cientos de dólares del presupuesto mensual para depositar en un fondo de ahorro para el pago inicial.

Una opción para aquellos que están tratando de acelerar su ahorro para el anticipo (down payment, en inglés), es asociarse con una compañía de propiedad de vivienda como Unison. Con el programa Unison HomeBuyer, los compradores “primerizos” (o cualquier otra persona) pueden duplicar sus fondos para el anticipo, lo que facilita la rapidez de hacer la compra de una vivienda. A cambio de hacer una inversión en el hogar, Unison recibe una parte del cambio futuro en el valor del hogar.

Independientemente de los programas que aproveche, lo importante es mantener una mentalidad abierta y buscar soluciones. Aunque no hay nada que los millennials puedan hacer sobre los desafíos económicos que enfrentan, algunos de estos obstáculos se pueden superar para hacer realidad el ser propietario de una vivienda.

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Artículo modificado por última vez Octubre 3, 2018. Publicado por Debt.com, LLC .