Les cuento que he pagado préstamos estudiantiles durante cinco años – y todavía debo alrededor de $ 6,000 de los $ 15,000 iniciales que tomé prestado – estoy empezando a preocuparme.

Me preocupo no porque nuestra deuda colectiva siga creciendo mes a mes y Donald Trump quiera volver todo mas difícil (en inglés), aunque eso apeste. Mi preocupación es que pareciera que cuanto mayor es el monto adeudado, menos gente parece prestarle atención. La situación nos está comiendo vivos, pero la gente lo ha aceptado y asimilado como algo “natural”. O tal vez, simplemente esté más allá del nivel de comprensión de una persona común. Algunas estadísticas rápidas para darle contexto…

  • Más de 44 millones de estadounidenses tienen deuda de préstamos estudiantiles. Eso es casi uno de cada cinco adultos de los Estados Unidos, aproximadamente el mismo número de estadounidenses que no tienen seguro de salud.
  • En los últimos 15 años, desde el momento en que comencé la universidad, la deuda de préstamos estudiantiles se ha triplicado como parte del total de deuda que los estadounidenses tienen. Es la deuda más importante después de las hipotecas.
  • Las mujeres tienen una porción mayor de la deuda total estudiantil (en inglés) – alrededor de $ 833 mil millones de los $ 1,3 billones debidos – y son más lentas para pagarla.

No hay soluciones fáciles, sobre todo porque la carga está en un Congreso que no puede ponerse de acuerdo sobre las definiciones de arriba y abajo. Necesitamos cambios importantes en la forma en que se financie la universidad y cómo sean regulados los costos.

También tenemos que hacer un mejor trabajo de amedrentar a los nuevos prestatarios sobre su responsabilidad – porque el asesoramiento obligatorio de préstamos estudiantiles que tenemos es una broma, y ​​muchos olvidan que incluso sucedió (en inglés).

A nivel personal, necesitamos aprender a reevaluar regularmente lo que debemos y qué opciones tenemos para pagarlo más rápido.

No podemos dejar que los préstamos estudiantiles se conviertan en un problema mayor

No me gusta hablar de los números reales de la deuda de préstamos estudiantiles. Odio tener que decir o escribir la cifra de 1,3 billones de dólares.

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No estoy seguro de cuántos americanos han tenido nunca $ 1,000 de efectivo o cash en sus manos, pero el 62 por ciento tiene menos (en inglés) que eso en ahorros. No estamos preparados para entender números tan grandes. Y podemos agitar todos esos ceros como todos los demás – ninguna gota en el océano cree que es responsable de la inundación.

Hay un campo entero de la ciencia dedicado a cómo la gente piensa del dinero (en inglés). Se llama neuroeconomía, y uno de sus grandes descubrimientos es que estresarse con el dinero, realmente nos hace tomar decisiones financieras más pobres.

Por otro lado, cuanto más inmediato y relevante para usted pueda ser un problema – como pagar la deuda o ahorrar para la jubilación – más probabilidades tendremos de abordarlo frontalmente. Un experimento (en inglés) encontró, que mostrar a los adultos jóvenes una foto de sí mismos prácticamente de 40 años de edad, realmente los motivaba a ahorrar más dinero.

“Los $ 1.3 billones” no lo hace. Es demasiado abstracto y lejano para ayudarnos a enfocarnos en el problema. Es algo así como cómo los problemas de palabras en las pruebas de matemáticas que se supone que nos ayudan a poner álgebra en un contexto del mundo real. Pero nadie (a excepción de unos pocos ingenieros) realmente se preocupa por la velocidad de dos trenes que viajan en direcciones opuestas, y nadie realmente se preocupa de la rapidez con que la deuda de préstamos estudiantiles, se está convirtiendo en un gran sobreendeudamiento. La mayoría de las personas no tienen sentido de escala, de comparación o dirección, sobre qué hacer con la información.

Los números que importan

Aquí hay un poco de contexto para los $ 1,3 billones en deuda de préstamos estudiantiles. Si el Departamento de Educación (DOE, por sus siglas en inglés) fuera un banco, sería el quinto más grande en los Estados Unidos (en inglés). Eso está justo detrás de Wells Fargo y más grande que los siguientes tres bancos más grandes combinados. Caería directamente en la categoría muy regulada de “demasiado grande para fallar”.

Obviamente, el DOE no está regulado de la misma manera. Tal vez debería estarlo, ya que cada vez más personas no pueden cumplir con sus obligaciones.

En 2003, los préstamos estudiantiles representaron el 3,3 por ciento de la deuda total de los hogares (en inglés). Ahora, representan el 10,6 por ciento. Una de las razones es la recesión – muchos estados, luchando para equilibrar sus presupuestos cuando la economía se hundió, recortaron bruscamente la financiación de la educación. Eso significó menos en becas y otras ayudas financieras, y que el dinero no haya retornado muy rápido, o bien directamente no lo haya hecho en absoluto. También significó menos en la financiación de la escuela, lo que se tradujo en aumentos en el costo de las matrículas más frecuentes.

Una vez más, todo esto se ha convertido en la nueva normalidad, pero no es sustentable. Los aumentos salariales para los graduados están sólo al ritmo de la inflación, los costos de vivienda siguen aumentando a medida que la economía mejora, y nuestros presupuestos se están exprimiendo. Los Millennials están quedándose afuera de la posibilidad de comprar autos y hogares y otras cosas que son las que mantienen la economía en crecimiento. Y las tasas de interés de los préstamos estudiantiles (en inglés) siguen dirigiéndose hacia arriba, también.

En algún momento nos quedaremos sin cosas para recortar, por no hablar de seguir adelante y construir para la jubilación.

El informe más reciente de la Reserva Federal sobre la deuda de los hogares, muestra que las tasas de reembolso “se han deteriorado constantemente entre 2004 y 2014 y han permanecido obstinadamente altas desde entonces”, según sus economistas (en inglés). Once por ciento están más de tres meses atrasados en el cumplimiento de sus préstamos. Para las personas con cualquier otro tipo de deuda, las cosas se mantienen estables.

Como hacerle frente a este problema

Trump quiere eliminar los programas federales de perdón de préstamos estudiantiles y consolidar los diversos planes de pago en una opción. El Congreso, por todos sus defectos, no es probable que deje que eso suceda. Así que hasta que lo haga, usted tiene en realidad tiene un montón de opciones para progresar con sus préstamos.

Si no puede hacer pagos ahora (en inglés), puede diferir sus préstamos para que no tenga que hacer pagos o acumular intereses mientras esté desempleado, estudiando, en el servicio militar o tenga dificultades financieras. Si no puede obtenerlo, puede ser elegible para la indulgencia, lo que hace reducir o detener los pagos hasta por un año. Si sus ingresos son lo suficientemente bajos, puede ser capaz de lograr lo mismo al obtener sus pagos reducidos a cero en un plan de Pago de acuerdo a lo que gane (en inglés) (Pay as You Earn Plan, en inglés).

Si sus préstamos estudiantiles están en mora – lo que podría llevar al gobierno federal simplemente a tomar dinero de sus cheques de pago o impuestos – puede solicitar rehabilitar su préstamo. Si usted puede hacer nueve pagos mensuales a tiempo (los pagos pueden ser tan bajos como $ 5 dependiendo de sus ingresos) estará fuera del incumplimiento (default), y volverá a ser elegible para las opciones anteriores, además de obtener otros planes de pago (en inglés) que sean más flexibles de los que usted incumplió.

Otra opción es consolidar su préstamo en un Préstamo Federal de Consolidación Directo (en inglés). Eso puede sacarle del default más rápido, o puede ser usado para combinar varios préstamos estudiantiles en un solo pago con una tasa de interés fija. La cuestión aquí es que la consolidación del default no le quitará el daño a su crédito, que sí puede hacerlo la rehabilitación.

Si usted no está actualmente en peligro de default con sus préstamos estudiantiles, pero está preocupado de poder estarlo en breve – o que Trump pueda quitarles sus opciones – todavía debe echar un vistazo a todas las opciones de reembolso de préstamos estudiantiles disponibles. Bajo Obama, el Departamento de Educación estableció un estimador de pago útil (en inglés) que puede extraer la información de su préstamo estudiantil, averiguar qué opciones califican para usted y decirle lo que terminaría pagando. Yo mismo lo hice para mi situación, cuando Trump fue elegido, y pudo explicarme cómo era el proceso para mí (en inglés).

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Article last modified on Octubre 6, 2017. Published by Debt.com, LLC . Mobile users may also access the AMP Version: ¿Son los altos montos de deuda estudiantil justificables para tener éxito profesional? - AMP.

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Artículo modificado por última vez el Octubre 6, 2017. Publicado por Debt.com, LLC .

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